En dos meses se postergó la entrega del nuevo Plan Regulador para la ciudad de Chillán, como consecuencia de los estragos causados por el terremoto, de tal manera que el instrumento de planificación sería finalizado recién a partir de mayo del 2011.
El informe, informa el arquitecto Cristian Bustos Erwenne, uno de los profesionales a cargo de la iniciativa, “actualmente se encuentra en etapa de anteproyecto y de seguir su curso normal, se espera que esté terminado el estudio en mayo del próximo año. Desde esa fecha debe programarse el calendario de aprobación, trámite que debe ser ejecutado por el Municipio”.
El sismo de febrero pasado obligó a analizar la pertinencia de continuar con el crecimiento en altura en Chillán, tema que se daba por seguro hasta antes del movimiento telúrico, destacándoselo como un elemento que permitía evitar el crecimiento horizontal de la urbe.
Si bien muchos edificios y viviendas no colapsaron como en otras ciudades, en el plano regulador “se deben analizar con mayor detención en la propuesta si se mantiene la edificación en altura en el área central de Chillán, y la permanencia o posible reubicación de la cárcel, tema muy sensible para la comunidad”, sostiene el arquitecto.
Hasta ahora, revela el especialista, se ha planteado a las autoridades locales la necesidad de reducir la densificación futura de los sectores residenciales periféricos de la ciudad y generar nuevas vías o ampliación de las existentes, para conectar en forma más directa los barrios con el centro de la ciudad.
Crecimiento
Para los especialistas del grupo al que pertenece Bustos Erwenne, la ciudad de Chillán ha experimentado un gran crecimiento demográfico en los últimos años, debido principalmente por el rol jerárquico de la comuna a nivel regional y nacional, generado por su oferta de servicios y equipamientos, no sólo para sus habitantes, sino que también para los de comunas vecinas e incluso para otras bastante alejadas.
Esto, se indica en el estudio previo al que LA DISCUSIÓN tuvo acceso, “ha generado a su vez un explosivo aumento de la oferta inmobiliaria, ocupando grandes terrenos con loteos más densos que el área central de Chillán, generando diversos barrios que concentran una gran población. De hecho, sólo en el sector de Los Volcanes existen más de 40.000 habitantes”.
Como no ha existido regularidad en la trama urbana desde su centro fundacional, tales loteos “se han ido adaptando en forma inorgánica, lo que genera una percepción de desorden que se advierte en los nuevos, que se son más densos y van adquiriendo distintas orientaciones, distintas en tamaño y orientación respecto de la trama fundacional y a la falta de vías que permitan una expedita conectividad entre estos nuevos sectores y con el centro de la ciudad”.
Por otro lado, se señala que Chillán presenta un sector productivo asociado a la Ruta 5 sur, que ya ha sido reconocido por el Plan Regulador Intercomunal y que se debería potenciar para generar a lo largo de la ruta un corredor de actividades productivas y equipamientos asociados, que frene el contacto de la ciudad con esta vía expresa, pero que sin embargo al mismo tiempo resguarde a futuro una disponibilidad de terrenos para un desarrollo económico sustentable.
Una falencia clara que aparece en el diagnóstico efectuado a la fecha, es la falta de espacios de esparcimiento y recreación para la urbe. Frente a esto se ha analizado la posibilidad de incorporar un gran parque intercomunal, junto con otras áreas de valorización de los cauces naturales como el río Chillán, especialmente hacia el oriente del puente El Saque y hacia el poniente hasta Las Lajuelas.
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